Palomas que andan volando les pagaré las albricias, porque me traigan corriendo, de la Coyote noticias. Héitale brecheros, qué jais. Disculpen la dilación en escribir, pero importantes asuntos de estado me requirieron y por eso la ausencia, pero ya conténtesen y desacongógecen que ya volví (como si fuera santo de devoción de todo el mundo ¿no?, pero si me hecho flores Yo ¿quién?). Pero bueno, ya entrando en materia, como ya saben el acontecimiento que acaba de acontecer y suceder, el evento de la ya bien conocida Coyote 300 2010, en su versión número 16. El evento fue un éxito que no se consiguió barato de ninguna manera, no solo en lo económico, sino también en el gran esfuerzo que hubo de realizarse para la marcación de la ruta, negociaciones para el paso de la carrera, permisos oficiales, en fin, un trabajal de trabajo que pocas veces se ve y se conoce.
El evento comenzó meramente el sábado 19 de junio con la ya tradicional contingencia en el malecón, donde se dieron cita la organización, patrocinadores, puestos de comida y bebida, venta de playeras, gorras, videos y demás menudencias, y, obviamente, pilotos con sus carros y motos y un chinchorro bruto de aficionados que viven muy de cerca este brete del off-road. Todo el evento transcurrió en santa paz y armonía, hubo firma de autógrafos, regalos de playeras, gorras, calcomanías, posters, lo de siempre.
El tiempo se fue como agua y para la una de la mañana más o menos se hizo el desparramadero y poco a poco el lugar se fue quedando solo. Para la 1:30 más o menos, Yo ya estaba en camino a mi casa, solo hice una parada estratégica a comprar un trío de chuchos en brama (perros calientes) o sea hot dog, a los cuales les fui a quitar la brama a mi casa con una suculenta bebida de sabor cola de marca muy conocida, que le estaban castañeando los dientes en el refrigerador. Luego de desocuparme de los hot dog, pasé a mis aposentos privados a dar una pestañada, porque a las 6:00 de la mañana pasaría mi compa Manolo Núñez por Mí para apoyarlo en el inicio de la carrera. Pasaron por Mí a las 6:30 y nos fuimos directo a la salida que sería frente a la entrada del Hotel Crown Plaza, esta sería la salida en falso, la de exhibición.
Cuando llegamos al lugar, ya estaba un grupo de motos esperando la hora de arrancar. Siguieron llegando motos hasta que se llegó el momento de que arrancaran. Las motos se alinearon y bajo la batuta de uno de los conocidos directores de la Orquesta Filarmónica del Off-Road, el Sr. Ignacio “El Ratón” Carballo, se comenzó a tocar la Sinfonía Número Uno en Moto Menor al darles la salida, repito de exhibición, la del reloj sería en el Km 35 de la carretera al norte. Se terminó la sinfonía de las motos y se dio paso al intermedio para esperar el turno de la sinfonía de los carros.
Comenzaron a llegar los carros y se detuvieron antes de la salida para dar espacio de acomodarlos en orden de salida. Esa fue mi primera asignación del día, secundado por Don Cruz Núñez mejor conocido en el bajo mundo del hampa, como “El Pariente” o “El Ese Güey”. Comenzamos a recibir los carros y a darles paso a los Trophys, Clase uno y Clase 12, que serían los primeros en arrancar, las demás categorías las fuimos acomodando detrás para irlos llamando a como se requiriera. Muchos pilotos aprovecharon para ir a hacerse su chequeo médico, antes de que se les llamara a la línea de salida. Se llegó la hora y por cuestiones de tiempo se comenzó a formar a los músicos y el director de la filarmónica les dio la salida sin orden, para que se fueran a ordenar al Km 35, de donde al igual que las motos, arrancarían ya con tiempo de carrera. De esta manera fue ejecutada la Sinfonía Número Dos en Carro Mayor.
Cuando hubo arrancado el último vehículo, nos fuimos al Km 35, el compa Manolo, Luís Medina y su servilleta, para apoyar en la salida oficial desde allí. Cuando llegamos, estaba el Pepe Carballo cuidando la entrada del guardaganado de La Virgencita del 35, para que solo pasaran por allí carros de carreras por la brecha rumbo a la salida. Cuando pasamos por el guardaganado y llegamos a donde iban a salir los carros ya andaba el mundialmente conocido Tito Frías parándolos ya que había habido un problema con un Trophy adelante y tapaba la pasada para ordenarlos para arrancar. Luego, esa responsabilidad me fue delegada a Mí, de irlos parando y pidiéndoles a los pilotos que aguardaran a que se resolviera lo del Trophy y se abriera el paso para poderlos acomodar en orden de salida. Los fui parando a como fueron llegando y se comenzó a hacer la cola, casi 170 carros acomodados uno detrás de otro, fue muy prudente pedirles a los pilotos que se bajaran a esperar a que se pusiera en movimiento todo. Mientras tanto, el Güero se puso a hacer travesuras y le apuró tantito a la lumbre y se comenzó a poner tibiecito el asunto. Después de un buen rato la palomilla comenzó a inquietarse y desesperarse, pues ya las bromas del Güero les estaban comenzando a repunar. Por fin rompió el silencio la radio y Don Cruz me avisó que ya se había resuelto el asunto del Trophy y se pondría la marcha el asunto y comenzaron a pedirme las categorías. Le di como unas 8 vueltas o más a la alineación para buscar los carros que me iban pidiendo. Iba y venía como gotita de agua mandando los carros a la línea de salida para su acomodo, hasta que alineamos la última categoría con el apoyo de Luís Medina, Locutor oficial de Probaja que nos iba dando el orden de arranque de cada categoría. Por fin terminamos y nos salimos rumbo a la playa de El Tecolote a la meta para comenzar a recibir los carros.
Llegamos después del medio día a la mentada meta y nos dirigimos espichaditos a una carpa señalada, donde nos agarramos del chongo con unos vasos de ceviche que estaba de regular pa arriba, antes de comenzar mi actividad de fotógrafo en la meta.
Cuando llegué al lugar donde estaba instalada la meta, ya estaba la gente de la Asociación de Motociclistas recibiendo a las motos que terminaban la carrera. Se acabaron las motos y comenzó la espera por los carros. El Pepe Carballo, que se había trasladado a la meta, agarró la bandera a cuadros y el “Cocoi” Haro que estaba tomando tiempo en las motos, lo haría ahora para los carros. Los directores afamados de la Filarmónica El Ratón Carballo y el Toño Hernández, como jueces de carrera. También nos estuvo apoyando un buen rato el 4:10, hijo del famoso 8:20 y el no menos conocido Kiki López Cinco.
Comenzaron a llegar los carros y aparecieron los primeros Clase 1 que entraron arrebiatados a la meta, uno detrás de otro, lo que parecía iba a dar una carrera muy movida, pero no fue así, pasó un buen rato antes de que llegara el primer Trophy, luego comenzaron a llegar más clase 1, Clase 12 y así, se fue desgranando la mazorca de las categorías que venían revueltas. Tomé varias fotografías de los carros que iban llegando, pero después ya no pude seguir haciéndolo, pues tuve que hacer la reta con la bandera roja para detener los carros, mientras el Pepe Carballo les daba el banderazo a cuadros y el Cocoi Haro cortaba el tiempo y tomaba los datos del carro que iba llegando. El polvito se puso barato y alcanzó pa todos, o al menos a nadie escuché quejarse que lo le hubiera tocado su parte. El que siguió con sus chistecitos sangrones fue el Güero, hay jijo del siete de espadas¡¡¡¡, que fiero le atizó a la lumbre, que parecía que la leña se la estaban regalando, lo que provocó la necesidad de buscar líquidos refrigerantes de cualquier naturaleza, que fueran bebibles nada más, pasando por el agua natural, jugos, sodas, gatorades, y pa los hombres, bebidas etílicas envasadas en latas de aluminio de color blanco, de conocida marca, cuyo escudo, no menos conocido, es una aguilita negra que parece un aura velando. Por fin como a eso de las 6:00 de la tarde, se comenzó a enfadar el Güero de que ya nadie se reía de sus bromitas y le bajó al atizadero, para esto, el ritmo de carrera ya había bajado bastante, y la llegada de los carros era cada vez más lenta. Para no hacerla ya más larga, la meta se cerró a las 9:30 de la noche. De los últimos carros en llegar el más conocido fue el de Toñita Abaroa y su hija Cinthya que habían corrido en la Clase 8-S. Ya los últimos carros llegaron oscuro a la meta.
Ya que se cerró la meta, dejé la bandera y me fui a reunir con el compa Manolo y la demás palomilla, pues había que recoger las vallas que se habían prestado para delimitar las áreas para el evento. Luego de eso, por fin abandonamos la playa rumbo a la ciudad de La Paz, dando por terminada esta aventura, que costó poco menos que sangre, sudor y lágrimas.
Bueno palomas, aquí se acaba el corrido, espero les haya gustado la tonada y ahí quedamos pendientes pa la otra. Ahí se guachan y no pierdan el ámbar entre el polvo, que si arrebatan el monte, eso no está bien.








caaraambaaa todo el dia en friega para sacar esto adelante asi se hace un saludo y una felicitacion por su trabajo que mantiene este deporte en alto
salu2
Así es Kristoracing, así se tienen que hacer las cosas, pero vale bien la pena el esfuerzo, en bien de todos, organización, pilotos y sobretodo, el público que es el que califica al final todo. Cada gota de sudor sudada, valió su peso en oro.
Gracias por tu comentario.