Un tema sin duda complejo e importantísimo, es la creciente dificultad para el paso de las carreras de ruta en Baja California Sur. Mucho se ha dicho ya y se comenta sobre las posibles causas, y nada como vivir de cerca las negociaciones para lograr pasar una carrera de 300 kilómetros que en realidad es una carrera corta de acuerdo a las posibilidades y especialización de los vehículos que ya existen en nuestro Estado.
Detectados ya algunos de los causales de ésta problemàtica y la realidad es que hay de todo, desde prohibiciones ambientales, pasando por incumplimientos, o hasta caprichos de algunos personajes.
Estas son causas detectadas que dificultan el paso de las carreras de ruta:
Incumplimientos.-Efectivamente, por parte de nosotros los organizadores ha habido algunos incumplimientos en algunas rancherías que ocasionan que el propietario de ranchos o parcelas en el paso de carrera niegue en algunas ocasiones el permiso.
Creciente demanda de apoyo en rancherìas.- Es cada vez mayor la exigencia de apoyo en algunos sitios. Normalmente en cada carrera surgen nuevos propietarios de terrenos que antes no cobraban, y los que ya cobraban algo, suben la cuota.
Efecto dominò.- Le hemos llamado asì a la información de voz en voz en rancherìas vecinas originando un cobro de cuota escalado de hasta tres o cuatro pagos en zonas de una extensión de menos de un kilòmetro.
Prohibiciones ambientales.- Definitivamente, comulgamos con la preservación ambiental, y es este , un tema que llevarà sin duda un artículo aparte, por la cantidad de zonas que se están declarando “reserva de la biósfera” “sendero protegido” “zona de amortiguamiento”. Etc.
Creo que es prudente evaluar, el potencial y probada derrama económica que el automovilismo off road genera en cada uno de los sitios en que se desarrolla y tiene su paso. Una carrera como la Coyote 300, o la Dos Mares 500, movilizan más de 200 vehículos de competencia, más de 1,000 carros de apoyo, una organización logística de màs de 100 personas, y una movilización de màs de 40,000 aficionados, y eso, a alguien debe interesarle.
Como ejemplo , podemos detallar que la Coyote 300 requiriò de 57 permisos de ranchos, caserìos, poblaciones, delegaciones, subdelegaciones, lo que originò aportaciones superiores a los 60 mil pesos a lo largo de la ruta, todo ello en apoyos.
Es justo reconocer, que no en todos los casos significó dinero, y a ellos nuestro a agradecimiento, la gran mayorìa de los propietarios nos abrieron amablemente las puertas, pero si hubo algunos casos muy complicados en donde el factor dinero era el primordial.
Seguramente, quienes organizamos, tendremos que meternos a fondo en cuestiones de reglamentos, leyes y demás temas relacionados a los derechos de vìas, legalidad de impedir el paso de las carreras, y también claro, convertirnos en partícipes hasta donde sea posible, en atender las necesidades primordiales de aquellas gentes en las rancherìas que verdaderamente lo necesiten.
Hay mucha tela de donde cortar a èste respecto, la pregunta està en el aire…¿Hacia donde van las rutas?








Manolo, muy bueno, pero sobre todo muy cierto tu comentario. Pues es bien sabido que cuando son días de carrera todo mundo “quiere hacer su agosto no importando la fecha”. Creo a manera muy personal que el off road es una serie de eventos en el año en la mayor parte de nuestro estado que dejan una gran derrama economica en muchos bolsillos. Muchos de los beneficiados se dicen a favor y otros en contra; pues ven que las competencias son normales y estan con la idea de que ahi estarán siempre. Le hacen el feo a la carrera, pero no a las ganacias o beneficios que de ellas obtienen.
Como integrante de diferentes organizaciones me ha tocado saber y ver el apoyo e incentivos que ofrecen los gobiernos estatales y municipales para ser sede de alguna convención, congreso, etc. Pues bien saben que al realizarse este tipo de eventos se realizarán visitas que terminarán promoción turistica y en derramas economicas significativas. Entonces yo me pregunto ¿le interesa realmente a nuestras autoridades que seamos turistas en nuestra propia tierra?. Repito e insisto, son muchos los hoteles, restaurantes, taquerias, tiendas, gasolineras, refaccionarias, etc, etc. que se ven beneficiadas. Creo que el apoyo de las autoridades puede y debe de ser mayor al que se otorga y no solo consistir en permitir el cierre y uso de ciertas zonas a fin de realizar el evento. Pudiera ser que uno de los apoyos fuera el conseguir en forma conjunta los permisos y el otorgamiento de apoyos o estimulos entre la autoridad local y el promotor/organizador del evento. Que se trabaje en forma conjunta y que uno exija al otro el cumplimiento a su compromiso en tiempo y forma.
Este tema puede dar para mucho y es cuestión de hacer un analisis profundo de las posibilidades que hay de involucrarnos todos los participes en el off road. Pero al mismo tiempo me pregunto ¿no es tiempo de buscar nuevas rutas y sedes de carreras?.
Simple opinión personal.